Museo Regional de Querétaro, ex-convento de San Francisco

Desde los orígenes de Querétaro quedó
asignado el lugar que ocuparía este convento.
Fue en noviembre de 1936 que se hizo formal entrega del Museo Regional a su primer director: Don Germán Patiño y desde entonces el museo cumple un destacado papel en el estudio, la promoción y difusión de la cultura, el arte y la historia de Querétaro.

Actualmente, el Museo Regional consta de diferentes salas: Querétaro Prehispánico, Los pueblos Indios de Querétaro; Querétaro en la Nueva España; Independencia; Querétaro: Estado Soberano; Triunfo de la República; Querétaro: siglo XIX. Porfiriato y Revolución. Tienen también una estancia preguardianal y ambulatorios en los que se expone por parte de la colección pictórica y escultórica virreinal, así como salas para exposiciones temporales. Cabe resaltar que todo el Museo fue recientemente mejorado, gracias a una serie de remodelaciones. Entre las salas que fueron totalmente remodeladas se encuentra la Sala Querétaro Prehispánico, la cual ubica a la entidad en el mapa de las culturas precolombinas y exhibe piezas de lítica, cerámica y escultura que representan a las culturas de cazadores-recolectores y pueblos de agricultores. El medio ambiente y la arquitectura se ilustran con mapas, dibujos reconstructivos, maquetas y el diorama de una mina de la Sierra Gorda.

Aún cuando se desconoce la fecha exacta en que inició su construcción, se cree que debió haber sido entre 1540 y 1550. Su primera edificación fue una casa de visita y recolección que, en su carácter de congregación religiosa, perteneció a la Provincia franciscana del Santo Evangelio de México. Formó parte de la jurisdicción de la Provincia de San Pedro y San Pablo de Michoacán, para quedar integrada a la arquidiócesis de México y el 26 de enero de 1862, fue establecida la diócesis de Querétaro por Pio X.

A partir de 1664 y hasta finales del Siglo XVII, el convento desarrolló una intensa actividad constructiva, llevando a su conclusión la mayoría de las dependencias que lo caracterizaron: el templo grande, con sus capillas interiores, la torre; el claustro; la enfermería, y en torno del atrio cementerio: La Capilla de los Indios, la de la Tercera Orden, la de Loreto y la de Santo Cristo de San Benito. En ese siglo el pueblo de indios se transformó en una ciudad en que la población española y criolla ganó preponderancia sobre la indígena, crecimiento que hizo necesaria la continuación de las obras de construcción.

La independencia de México modificó el destino del convento franciscano, ya que el espacio se utilizó como cárcel de algunos insurgentes, Epigmenio y Emeterio González entre otros.
Una vez terminada su soberanía, el nuevo país entró en una fase de incertidumbre y guerra. Los liberales se propusieron disminuir el poder de la Iglesia Católica y construir un estado laico. En Querétaro correspondería al general Arteaga instrumentar tales medidas, que derivaron en la fragmentación y destrucción parcial del convento franciscano.

Restaurada la república, se emprendieron obras para rehacer el centro de la ciudad. En 1874 el gobernador Santos Zenea construyó un jardín, otra parte del terreno era lo que ahora es el Gran Hotel y en lo que fue la huerta se estableció el mercado “Pedro Escobedo”. La Revolución Mexicana también repercutió en el edificio. En 1914 se dispuso la clausura del Colegio Pio Mariano que sostenía a los franciscanos, para utilizarlo como cuartel. Durante la década de 1920 el lugar fue ocupado como vecindad, bodegas, cantinas, billares y comercios.

Entrada: $48.00 , descuentos a estudiantes, maestros y pensionados (con credencial).  Domingos entrada libre.

Dirección

Dirección:

Corregidora Sur No.3, Centro Historico, Querétaro, Qro.

GPS:

20.59228113265295, -100.39125462244931

Teléfono:

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